Ikea way of life

_20170622_001500.JPGCuando haces un viaje, y más si es un viaje largo como el que yo he hecho hace ya más de dos meses, piensas que tu vida va a cambiar totalmente y por tanto tu forma de pensar, actuar y en definitiva de percibir el mundo exterior. Pero tras unas semanas de adaptación (que a veces es más fácil y otras no tanto) te das cuenta que has vuelto a tus orígenes y que salvo decorados externos todo sigue igual, sin ningún cambio en tu esencia.

Intentas redecorar tu casa pero al final se quedan los mismos muebles, que aunque sean viejos son los que están llenos de anecdotas y recuerdos; los que hacen de tu piso un hogar. Y junto a ellos, se mantienen las mismas normas del comienzo: Nada de entrar con zapatos de la calle, nada de poner el aire acondicionado para que la casa parezca Siberia. Prohibidos los dulces que no son sin azucares añadidos y bajos en hidratos de carbono simple. No a tener las cosas desorganizadas. Sí a disfrutar de un ratito de tranquilidad en la terraza de casa. Sí a poner la música alta y sentir que estás en un concierto. Bienvenidos los amigos y las películas independientes afganas.

Y lo mismo sucede con todos los aspectos de vida. Las reglas son sencillas. Sinceridad, porque no puedes callar tus opiniones. Trabajo duro porque no se te olvida que papá siempre dijo que es lo que realmente cuenta al final del día. Ideas un tanto extremistas, que se ablandan cuando los seres queridos las ponen a remojo con un buen chorro de paciencia. Humor irónico, para que la mente se mantenga ágil. Hiperactividad y café (que sustituye al Redbull que no me gusta) porque el tiempo vuela y correr a veces no es suficiente para llegar a tiempo. Todo esto de la mano de sus opuestos (todo yin tiene su yang): pereza para levantarme de la cama los fines de semana, lloriqueos cada vez que tengo guardia un fin de semana, mutismo para no tener que decir palabras que no se quieren oír, seriedad cuando la mente decide que el entorno no merece la pena…

Y así, sin darme cuenta, traslado mi yo de España a Guinea. Bien envuelto para que no tenga rasguños y en su embalaje original para garantizar la calidad del producto. Y lleva los mismos accesorios que llevaba antes de viajar; alguno podrá perderse, alguno podrá añadirse pero los esenciales siguen ahí. Nota al lector: No se admiten cambios ni devoluciones. Bienvenidos a la República  Independiente de Belén.

4 comentarios en “Ikea way of life”

  1. Así queremos que vuelvas a casa, sin daños ni rasguños. Con una experiencia maravillosa que ,como la vida, tendrá sus claros y sus sombras. Pero que te enriquecerá mucho.
    El tiempo pasa muy rápido. Sácale el mayor provecho posible.
    Te esperamos y mientras estás ahí tejemos los sueños con los tuyos.
    Te queremos. Y mucho

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  2. Me encantan TODO lo que escribes Belén.
    Eres tan TÚ.
    Creo que a la par deberías dedicarte a la escritura, EN SERIO.
    Te queremos muchísimo !!!!!

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