Donde el viento te lleve

A veces los caminos no llegan donde esperábamos. A veces no somos capaces de llegar donde queríamos. A veces damos vueltas para llegar al mismo punto de partida. Hoy, a pesar de tener las indicaciones y google maps, nos hemos perdido yendo a una playa. El camino era a través de la selva y sólo teníamos árboles como paisaje. Vueltas y vueltas, carreteras que acaban de manera abrupta y más allá solo hay frondosidad. Tras una hora desandando los caminos y cogiendo nuevas rutas nos hemos rendido. No siempre se puede ganar, y es bueno aceptar que has sido vencido. Al fin y al cabo lo importante es el viaje y no el destino.  Las vistas merecían la pena. La selva siempre es sobrecogedora. Nunca es una derrota completa. 

Deja un comentario