Vacunas.. o cómo volver a sentirse niño otra vez

En mi segunda entrada del blog no quería desaprovechar la oportunidad de contaros mi experiencia con las vacunas.

Ayer tuve que volver al centro de vacunación internacional Carlos III a ponerme la segunda dosis para la rabia. Esta vez iba ya algo temerosa… La semana pasada fui a completar mi calendario vacunal (para más información os aconsejo esta web en español http://vacunasaep.org en la que te explican una a una todas las vacunas que se ponen de forma habitual en nuestro país y https://wwwnc.cdc.gov/travel/ , página en inglés en las que te aconsejan todos los preparativos para tu viaje)

Me preguntaron a dónde iba, el motivo de mi viaje y la duración del mismo y una vez que miraron las posibles enfermedades de las que podía contagiarme, me dijeron que pasara con el enfermero para que me administrara las vacunas. Hasta ahí todo bien, no me dolió nada por lo que fui a trabajar yDSC_9030b hasta el gimnasio. ¡Pero horror! Justo después de haber hecho mi clase de los miércoles de zumba (¡la cual me encanta!) empiezo a sentirme mala… pero mala como no recordaba haberme sentido. Dolor muscular, ganas de vomitar, escalofríos con sudoración, fiebre (vale, reconozco que no me puse el termómetro pero me puse la mano en la frente y estaba muy caliente) … vamos que tuve que meterme en la cama a las 7 de la tarde y ahí fue cuando me acordé de los pobres niños que vienen a la Urgencia con fiebre de hasta 40ºC y con mil veces mejor aspecto que yo. Al día siguiente ya me había recuperado, pero tuve la sensación de que las vacunas habían ganado el primer asalto: Vacunas 1- Belén 0.
Ayer me preparé para lo peor así que para sentirme un poco más animada me puse los cascos y la canción de la banda sonora de Rocky Balboa. Mismo proceso por segunda vez, pero tras haber pasado casi 24 horas sin síntomas puedo decir: vacunas 1- Belén 1… Habrá que ver en la tercera y última ronda!

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